Volando al amanecer
Dicen que esta es la obra más popular de Hachijuissae Zeshin y estoy seguro de que a estas alturas ya la conoces. Lo que hace diferente a cada una de las versiones que circulan por ahí de este “Cuervos volando al amanecer” de 1887 es, precisamente, uno de sus detalles más importantes: el color del cielo. ¿Con qué tono de naranja la viste por primera vez? Los que han estudiado esto, dicen que hubo bastantes variaciones en el tratamiento del color, dependiendo, parece ser, de si eran ediciones tempranas o póstumas. En realidad, no he tenido tiempo de comprobar cuáles corresponden a cada momento, seguramente porque prefiero quedarme con la idea de que las que muestran un fondo de sol más intenso y naciente son las más tardías. En ellas, el autor, que comenzó a incluir su edad junto a la firma después de cumplir los 60 años, pretendía recrear el renacimiento del ciclo solar. De cualquier modo, el tema de los tres cuervos que vuelan contra u...


He visitado ese enlace y las ilustraciones son maravillosas. En cuantoa a este suceso, muy dramático. Y siempre hay quien consigue sacar tajada de la penuria de los demás. Besos, querido amigo.
ResponderEliminarEl enlace sobrecoge.
ResponderEliminarHace meses probé el Google Earth y una de las cosas que me sorprendieron fue la forma de ese volcán, tan nítida.
Saludos.
A mi también me gustaron mucho las ilustraciones, Isabel y Goathemala, y quise acompañarlas de algún texto más o menos contemporánea que pudiera darnos una idea de lo que podía, y puede ser aquello. Al leer lo de los peces que saltaban a las barcas, además del resto de lo que se cuenta, creo que di con una descripción un tanto apocalíptica de lo que podía suponer todo aquello.
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