Volando al amanecer
Dicen que esta es la obra más popular de Hachijuissae Zeshin y estoy seguro de que a estas alturas ya la conoces. Lo que hace diferente a cada una de las versiones que circulan por ahí de este “Cuervos volando al amanecer” de 1887 es, precisamente, uno de sus detalles más importantes: el color del cielo. ¿Con qué tono de naranja la viste por primera vez? Los que han estudiado esto, dicen que hubo bastantes variaciones en el tratamiento del color, dependiendo, parece ser, de si eran ediciones tempranas o póstumas. En realidad, no he tenido tiempo de comprobar cuáles corresponden a cada momento, seguramente porque prefiero quedarme con la idea de que las que muestran un fondo de sol más intenso y naciente son las más tardías. En ellas, el autor, que comenzó a incluir su edad junto a la firma después de cumplir los 60 años, pretendía recrear el renacimiento del ciclo solar. De cualquier modo, el tema de los tres cuervos que vuelan contra u...

¿Peco gravemente si digo que me ha evocado la imagen de un saltimbanqui, y, no sé por qué, he pensado en la emperatriz de Bizancio, Teodora? Ella sí que fue capaz de volver algo al revés. La verdad, es que hoy en día ya no es fácil distinguir el derecho del revés. Besos, querido amigo.
ResponderEliminarHas dado en el clavo, querida amiga: se trata efectivamente de un saltimbanqui tallado en una pila bautismal a la que tengo un especial afecto. Mi intención es contaros algo más de ella, pero bueno, veremos lo que pasa.
ResponderEliminarEs difícil adivinar cuando vemos las cosas del derecho y cuando del revés, y eso es lo que me ha traído a la memoria un entretenimiento de infancia al que jugábamos pronunciando esas palabras mientras nos poníamos cabeza abajo... igualico de caro que la Play Station esa.
Muchas gracias por tus palabras.
Salud
Qué curioso motivo para una pila bautismal. Ya nos contarás más cosas que me has dejado con la mosca.
ResponderEliminarun abrazo
Para estar en una pila bautismal desde luego que lo es, querida Vailima, y no el único, como espero mostraros pronto.
ResponderEliminarCuriosamente, y eso si que es otra de nuestras serendipias coleccionables -en septiembre, ya sabes: enciclopedias-, está a muy pocos kilómetros del lugar al que ayer te refería en tu cuaderno.
Gracias por tu visita.
Salud
Imagen muy interesante que seguro tiene historia y que yo espero que nos la cuentes.
ResponderEliminarMe alegra tu regreso de las vacaciones.
Un abrazo
Haloa amigo, una de esas curiosidades que te llamaron la atención. Curiosa, muy curiosa. Jamás lo hubiera adivinado y menos el lugar en el que se encuentra.
ResponderEliminarAbrazos.
Queridos Leo y Goathemala, perdonad que no os conteste individualmente. Los últimos días han sido un tanto intensos.
ResponderEliminarMuchas gracias por vuestras palabras.
Salud
Ya está, lo hiciste otra vez. De nuevo enganchada a una de tus historias con sólo un esbozo de imagen.
ResponderEliminarNo cambio estos momentos por ninguno.
Un abrazo Charles