La carta amorosa
Durante el siglo XVI, los dos Clouet, Jean, el padre y Francois, el hijo, pintores de la corte de los reyes de Francia, dieron título de nobleza a una modalidad de arte en la que hasta entonces no se había reparado demasiado: los retratos a lápiz. Con ellos, éstos pasaron de ser esquemas preparatorios, a obras artísticas completas. Prueba de lo que digo es que todas las grandes figuras de la corte de los Valois, desde los reyes hasta el último de los nobles, reclamaron la habilidad de los Clouet a la hora de hacerse con un retrato acorde con su posición. Incluso los poetas contemporáneos les cantaron suplicando que hicieran uso de su habilidad para el dibujo. Así lo hizo, por ejemplo Pierre de Ronsard en su “ Premier Livre des Amours” dedicando una elegía a Francois Clouet, a quien todos conocían por el apelativo de Janet: "Pein moy, Janet, pein moy, je te supplie, Sur ce tableau les beautez de m’amie De la facon que je te les diray" (“Píntame, Janet, píntame, te lo suplico, ...